Análisis de imagen fotográfica - Rafael Magaña Lerose
A simple vista, la imagen dice “Estados Unidos”. La vestimenta, los autos, los grandes edificios remiten a las enormes ciudades norteamericanas, pero lo que le da el toque de identidad a mi parecer es cierto aire de mezcolanza: los vendedores ambulantes, el tacho de basura, los afroamericanos en el fondo, la señora bien vestida en la derecha, etc. El modelo de cada objeto remite a unas cuántas décadas atrás, posiblemente los años 70’.
Es difícil decir si se trata de una fotografía armada (ficción) o si fue capturada en un instante decisivo. Por un lado, la foto goza de una enorme cantidad de información sacada del entorno, pero luego el color amarillo está presente de una manera poco natural; sin embargo, también podría ser algo relacionado con la moda, ya que la época parece verano o primavera (por las prendas cortas) y el amarillo es un color muy popular en esa época. Para empeorar las dudas, la disposición de los personajes es demasiado “perfecta”, ningún sujeto, incluyendo a los del fondo y a los del auto, se tapan entre sí, y los tres sujetos principales mirando hacia el mismo sitio dificultan la lectura para saber si es documental o ficción.
En cuanto a la técnica, el encuadre sugiere un lente corto; el diafragma está bastante cerrado ya que una gran parte de los elementos están en foco. El tiempo de exposición es muy bajo, ya que los objetos en movimiento no se “blurrean”, parecen congelados. La iluminación es natural, es la luz del sol de las primeras horas del día o de la tarde, lo podemos deducir por la dirección de las sombras; el sol proviene de izquierda de la imagen y parece estar en una posición relativamente baja baja. En términos generales es una imagen muy bien lograda, aunque los blancos se llegan a quemar en ciertos puntos de la imagen, y algunas lineas verticales se tuercen un poco.
En la imagen podemos observar a tres sujetos principales de edad avanzada; el de la izquierda parece estar observando una pintura o un letrero que apenas llega a entrar en encuadre, los otros dos están terminando de cruzar la calle y observan hacia el mismo sitio. Entre los dos varones hay también un tacho de basura con un par de botas al costado. Detrás de ellos, un auto negro está a punto de dar la vuelta, en él hay por lo menos dos pasajeros, posiblemente afroamericanos, que alcanzan a ver la cámara. Más atrás, hay dos afroamericanos, padre e hija; ella parece estar usando un uniforme de colegio, por lo que es posible que estén yendo a la escuela; también ambos miran a cámara. Más atrás incluso, hay un hombre que tiene un objeto en la mano, posiblemente un micrófono porque de él se desprende un cable; quizás sea un artista callejero o un vendedor. A en la parte de la izquierda de la foto vemos un edificio gris, con una estatua en su esquina. Los rasgos de la estatua indican que se trata de algún santo, un obispo, o algo por el estilo, por lo que el edificio sea muy posiblemente una institución religiosa.
Podríamos decir que es una imagen documental, aunque con un gran energía emotiva. El trabajo de Vivian Maier se caracteriza por retratar las calles alborotadas de Estados Unidos y una gran parte de sus personajes son tristes. Maier se caracteriza retratar a los abandonados de la sociedad norteamericana: los viejos, los niños, los afroamericanos, los borrachos, los indigentes y los animales. Su trabajo denota la miseria en medio de la abundancia yankee, como los edificios en ruinas rodeados de los carteles luminosos.
En la fotografía, vemos a los tres sujetos de edad avanzada en plano entero, más allá están los afroamericanos y los vendedores ambulantes. A los sujetos más llamativos, los iguala en importancia un tacho de basura, símbolo de una sociedad capitalista que los ve como una carga más que como sujetos de derecho; mientras que los otros personajes son incluso menos que eso, ni siquiera llegan a estar del todo en foco. Sin embargo, el señor de la izquierda está en una posición contemplativa, es un mero observador; el resto de los personajes también observan y se limitan a caminar; son sujetos abatidos por su situación, sin posibilidades de salir de su categoría de sujetos “inferiores”. El encuadre amplio tampoco es casual, todos estos personajes están en el mismo barco y el mismo plano los reduce. Por si fuera poco, la cámara también captura una estatua a la que no llegamos ver el rostro, pero es deducible que es un hombre de mediana edad; irónicamente esta estatua está vallada y mejor cuidada que el resto de los personajes que la rodean.
Creo que el trabajo de Maier logra capturar la ironía de Estados Unidos y por ello considero esta fotografía como muy buena. En general, toda su colección logra capturar la esencia norteamericana, y considero imprescindible su colección por la elección de los espacios y los personajes no tan favorecidos por la época. Me gusta mucho porque es una imagen muy ambigua y, a la vez, con muchísima información histórica si uno se la pone a ver con detenimiento

Comentarios
Publicar un comentario